domingo, 20 de noviembre de 2011

1. Despedida.

-¡Se vendrá conmigo!, soy su madre y tengo más derechos sobre ella que tu.
-¿Qué tiene que seas su madre? Yo soy su padre  y tengo los mismos derechos que tu.
-Bueno, dije que se viene conmigo y punto. ¡No hay más que hablar!
Eran esos los gritos que Ever escuchaba desde su habitación y los que tanto daño le estaban causando.
Pocos días antes sus padres le habían comunicado que se iban a divorciar. Noticia que la dejó muy afectada.
-Ever prepara las maletas que nos vamos. -Dijo Claire, su madre, mientras habría la puerta de su habitación.
- ¿Ya? Pero si son las 9:00h.. ¿Dónde iremos a esta hora? -Cuestionó Ever algo enfadada.
- El avión pasa en menos de 6h. tienes que preparar todo antes de irnos. Vamos, date prisa -Respondió Claire, para su sorpresa. Tenía 6 horas para despedirse de todos sus seres queridos y recoger todas sus cosas. Mucha actividad en tan poco tiempo.
-Vale, pero antes tengo unas cosas que hacer. -Contestó a medida que se ponía en pie, se quitaba la camiseta y buscaba otra que ponerse.
Una vez cambiada de ropa y maquillada salió de su casa rápidamente dirigiéndose al parque, donde supuestamente había quedado con sus amigos para la gran despedida.
Hubo de todo, lloros, abrazos, besos, caricias, inclusive risas. No duró mucho la despedida, fue algo rápido y con mucho sentimiento.
Cuando regresó a casa su padre la esperaba sentado en el sofá, fue hacia el llorando y lo abrazó con todas sus fuerzas.
-Iré a verte siempre que pueda pequeña, recuerda que eres mi pequeña princesa.- Dijo éste mientras correspondía al abrazo acariciándole la cabeza. No pudo evitar llorar.
-Papá, te llamaré todos los días para contarte cómo me va y lo que hago. -Respondió Ever dejando que las lágrimas recorrieran sus mejillas.
Pasó unos instantes y decidió ir a preparar toda su ropa.
Puso las maletas abiertas sobre la cama y fue guardando camisetas, pantalones, chaquetas, objetos, recuerdos y todo cuanto tenía hasta dejar la habitación vacía.
-Ever, quedan 50 minutos, rápido, tenemos que ir al aeropuerto. -Decía Claire cuando abría la puerta y ayudaba a Ever a sacar las maletas y llevarlas al coche.
-Espera mamá. -Ever fue corriendo otra vez donde estaba su padre y lo abrazó lo más fuerte que pudo y besó su mejilla con un cariño que nunca había demostrado hacia el.- Te quiero muchísimo papá
-Y yo a ti princesita mía -La miró a los ojos y le sonrió.- Llegarás tarde... -Dijo a medida que se le rompia la voz y empezaba a llorar.
-Adiós papá. Te estaré esperando -Dijo mientras corría al coche para ir al aeropuerto.


Una vez hubieron bajado del avión se encontraron perdidas hasta que vieron a Melany, la abuela de Ever, que las acompañó hasta su nueva casa.

Era amplia, muy grande, de dos pisos, en el inferior se encontraban la cocina, un baño y un salón y en la superior tres habitaciones y una salita.

Ever eligió la habitación que tenía un gran ventanal desde el cual se podía ver un gran prado situado a la parte posterior de la casa. La habitación estaba ya decorada, supuso que había sido la madre.
Era de una tonalidad verde claro con una cama grande de sabanas verde también y grandes muebles, con un escritorio en el cual había un ordenador y una tele contra la pared.
Deshizo sus maletas y se tiró en la cama para descansar.
Después de todo, al día siguiente tenía que ir a clase, quisiera o no...




Próximo capitulo: Chica nueva en la ciudad.

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