Pipipi-pipipi-pipipi
Apagó el despertador de un manotazo y se levantó a desgana. Miró el reloj, las 7h en punto.
-Hora de levantarse princesita. -Dijo Claire con una amplia sonrisa en la cara cuando entró en la habitación.
-En ello estaba mamá... -Bostezó, se estiro y fue a lavarse la cara.
Una vez hubo regresado a la habitación abrió el armario, lo observó y escogió algo simple, una sudadera azul claro con un dibujo en el centro y un pantalón baquero.
Se peinó y se puso un toque de maquillaje.
Pronto tenía que ir a clase, solo quedaban 10 minutos para que el bus pasara por su casa.
Al subir vio la gente que había, al final del bus se encontraban un grupo de chicos que al parecer eran los pertenecientes al equipo de fútbol, percibió que un chico le dedicó una cálida sonrisa, no tardó mucho en devolverla y seguir observando el resto del bus. Poco más adelante se encontraban algunas animadoras, que no paraban de parlotear de cómo les había ido el verano y lo mucho que habían hecho.
En la parte delantera por el lado izquierdo estaban los del club de ciencias, pensó al ver sus batas largas y blancas.
Y en la parte derecha unos chicos vestidos totalmente de negro.
En poco tiempo pudo ver los grupos que podía llegar a encontrar en aquel lugar.
Se sentó lo más cerca de la puerta posible y esperó a llegar a su destino, de camino a él simplemente escuchaba música y prestaba atención al paisaje.
Llegó al instituto.
Era bastante grande, primero estaba el aparcamiento, luego el recinto escolar y por la parte trasera un amplio jardín, el cual supuestamente, era el patio.
Entró en el recinto y se encaminó directa a buscar el segundo piso y la taquilla número 12.
Cuando terminó de depositar sus cosas en la taquilla la cerró y se percató de que al otro lado del pasillo había una chica mirándola.
La chica lucía una larga melena rubia, que le llegaba hasta bajo de la cintura, era esbelta y estaba rodeada de gente que no dejaba de hablarle. Ella al parecer les hacía caso omiso, estaba pendiente de Ever y de nadie más.
Ever ante esta situación se sintió molesta y decidió seguir con lo que estaba haciendo. Miró su horario y buscó la clase de tutoria. Al ser el primer día tenían únicamente esa clase.
-Este año tenemos una nueva alumna. Viene de España, Valencia. Se llama Ever y tiene 16 años. Espero que sepáis recibirla. -El hombre miró a Ever sonriendo y le señaló un lugar junto a aquella chica que la había estado observando anteriormente en el pasillo.- Siéntese junto a la señorita Nishta por favor. Ella se explicará todo lo que deberá saber acerca del centro y sus instalaciones.
Asintió y se sentó al lado de Nishta.
-Me llamo Nishta, tengo 16 años yo también. Me parece que tu eras la chica a la que le sonrió Ethan. ¿Puede ser?. -Preguntó, fue directa al grano.
-S...sí, eso creo. Pero no sabía quién era, le devolví la sonrisa por educación. -Dijo Ever algo cohibida.
-No tienes por que tenerme miedo. Podemos ser amigas, si quieres. -Esta contestación le pilló por sorpresa a Ever pero no pudo evitar sonreir-
-Claro, me encantaría.
-Sólo... una cosa. -Dijo Nishta
-Claro, dime.
-Ethan, hasta donde yo sé, que suelo enterarme de todo es el novio una chica llamada Charlotte. Es bastante odiosa pero al parecer es la clase de chica que le gusta a Ethan.
-Emh, de acuerdo, lo tendré en cuenta. -Sonrió y prestó atención a la clase.
Sonó el timbre que indicaba el final de la clase.
Al levantarme para salir un chico alto, de pelo oscuro y ojos claros se me aproximó.
-Hola, mi nombre es Todd Bennett. -Dijo en un tono alegre, a medida que se acercaba más a Ever.
-Hola, yo soy Ever. -Respondió ésta con algo de vergüenza.
-Y dime Ever, ¿algún chico te ha llamado la atención?. -La examinó de arriba a bajo poniendo una sonrisa en su rostro.
-Lo cierto es que por ahora no me fijé en ninguno. -Dijo Ever mirando fijamente al suelo.
-Vaya, que desperdicio, ven. -Antes de que Ever pudiera decir nada la agarró de la mano y tiró de ella hasta llevarla al campo de fútbol donde estaba el equipo entero y las animadoras.
-¿Ya estás ligando con la nueva Todd?. -Preguntó un chico, que no pudo mirar más allá del pecho de Ever.
-Erik, querido, se te va la vista. -Dijo una chica algo molesta. En ese momento Ever comprendió que se trataba de su novia.
De pronto vio al chico que poco antes había visto en el bus, Ethan, de cerca era muchísimo más espectacular.
-Hola Ever, creo que ya sabes quien soy. Matt me dijo que Nishta te habló de mi. -Dijo Ethan mirando en la dirección de un chico que estaba en las gradas besando a Nishta.
-Creo recordar que eres Ethan, ¿Cierto? -Ever miró también a Nishta y rió bajo.
-Sí, ese mismo. -Dejó de mirar a las gradas y pasó a mirar la mano de Ever, aún posada sobre la de Todd.- Todd, ¿No crees que deberías soltarla? no es un perro, no se te va a escapar.
-Ya, pero que quede claro que es mía. -Pasó el brazo por los hombros de Ever y la acercó más a si.
-Perdona, pero creo que tantas confianzas en menos de media hora no son buenas. -Dijo Ever alejandose de el y dando unos pasos atrás.
Se escuchó un coro de "uuuh"
-Una chica con carácter, ¿Eh? Me gusta. -Todd hizo una mueca sonriente y se acercó a ella otra vez.- Te dejaré ser mi novia.
Volvió a alejarse, algo más enfadada.
-¿Tú? ¿Quién te crees que eres? Ni siquiera te conozco. Mira no sé ni que hago aquí. -Miro a su alrededor y se fue.
-Ever, ¡espera! -El que gritaba era Ethan. La alcanzó pasados unos minutos. -No le hagas caso. Todd es idiota y está desesperado.
-Ya, pero por eso mismo paso de aguantar sus tonterias. Soy nueva, no tonta. -Respondió aún con tono de enfado en la voz.- Es más, tengo prisa.
-¿Dónde tienes que ir?. Te acompañaré -Se ofreció con felicidad.
-Bueno, quería ir a comprar un conejito, los adoro... son tan esponjosos y adorables... -Rió levemente.
-Mira, que te parece si, para disculparme por el comportamiento de Todd ¿te lo compro yo?.-Propuso.
No pudo evitar echarse a reir.
-Magnífica idea, un conejito gratis.
Una vez hubieron salido de la tienda se dieron cuenta de que era muy tarde y debían de volver a sus casas.
-Ever...
-Dime.
-Eres una chica estupenda, no le tengas en cuenta a Todd lo de esta tarde.
-Gracias, lo intentaré...-Miró al pequeño conejo, se acercó a Ethan y le besó la mejilla.- Muchas gracias. -Sonrío.
-Te acompañaré a tu casa, no quiero que la pequeña conejita de pierda. -Hizo un mohín gracioso y comenzó a andar hasta la Av. Twlef and Sleeg
[Próximo día continuo con este capítulo.]
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